Desde Córdoba, un distrito tradicionalmente clave y con una identidad política forjada en el federalismo y la autonomía, el exgobernador Juan Schiaretti emitió una contundente declaración destinada a bajar el tono a la polarización que domina el escenario nacional en la jornada electoral. En un acto de reafirmación institucional, el líder de Hacemos Unidos por Córdoba aseguró: “Argentina no se desbarranca mañana si pierde el gobierno nacional”.
El mensaje de Schiaretti, figura de peso en el peronismo federal y protagonista de un espacio político de centro, busca desdramatizar el resultado de las elecciones legislativas. Su declaración se interpreta como un llamado a la cordura y a la aceptación democrática, independientemente del color político que triunfe. Es una clara advertencia contra la retórica de la «catástrofe» que suele acompañar a las campañas electorales más agresivas.















