El gobierno de Javier Milei atraviesa una semana de alta tensión política con el Senado como escenario central. El cuerpo legislativo deberá expedirse sobre iniciativas oficiales mientras el Ejecutivo monitorea de cerca el avance de distintas causas judiciales que involucran a funcionarios y al propio entorno presidencial.
La oposición no bajó los brazos y utilizó cada declaración oficial como munición para cuestionar el rumbo de la gestión libertaria. Fuentes parlamentarias señalaron que las próximas votaciones podrían complicar la agenda legislativa del oficialismo, que necesita sumar aliados para garantizar quórum y resultados favorables en las cámaras.
El devenir de las causas judiciales agrega una capa de incertidumbre adicional a una administración que ya enfrenta presiones desde múltiples frentes. Lo que ocurra en el recinto esta semana podría marcar el tono político del segundo semestre de 2026.














