
La soja registró un salto acumulado del 5,15% en apenas dos ruedas en el mercado de Chicago, y la tendencia alcista continuó durante la jornada de este miércoles. El fenómeno responde a una combinación de factores que traccionan la demanda y generan incertidumbre sobre la oferta global de la oleaginosa.
Tres elementos explican la escalada: las condiciones climáticas adversas en zonas productoras clave, el renovado apetito comprador de China y la tensión geopolítica en Medio Oriente, que eleva el costo del transporte marítimo y presiona los precios de las materias primas. Las cotizaciones locales acompañaron el movimiento positivo, con mejoras en los valores disponibles y futuros.
Para la Argentina, principal exportadora mundial de subproductos de soja, la suba representa un alivio en términos de ingreso de divisas en un año en que el agro viene jugando un rol central en el equilibrio del mercado cambiario. Los analistas advierten, sin embargo, que la volatilidad podría mantenerse mientras persistan los focos de conflicto internacional.















