
La agencia espacial japonesa JAXA logró un nuevo hito en exploración del sistema solar. La sonda Hayabusa2 capturó imágenes ópticas e infrarrojas de alta resolución del asteroide Torifune, un cuerpo celeste de morfología bilobulada, durante un sobrevuelo de precisión que la nave realizó en las proximidades de la Tierra.
Las imágenes obtenidas son de especial interés científico porque la forma inusual del asteroide —dos cabezas unidas por un cuello estrecho— aporta datos sobre la formación y evolución de los cuerpos menores del sistema solar. La misión Hayabusa2 ya tiene un historial destacado: fue la primera en traer muestras de un asteroide de tipo C de regreso a la Tierra.
El estudio de asteroides cercanos a nuestro planeta no solo tiene valor científico sino también estratégico: permite evaluar potenciales riesgos de impacto y desarrollar tecnología de defensa planetaria. Los datos recolectados por Hayabusa2 serán analizados por equipos internacionales en los próximos meses.















