
Una creadora de contenido transmitió en tiempo real el inicio de un incendio en la Costa del Sol, España, desde el interior de un country donde se encontraba hospedada. Su relato generó gran repercusión en redes al describir la magnitud del fuego y la incertidumbre sobre si podrían evacuar.
La streamer también aprovechó su plataforma para criticar duramente la gestión de las autoridades del complejo residencial y de la policía local, afirmando que «nadie daba información clara» durante las primeras horas del siniestro. La transmisión ilustró cómo los creadores digitales se convierten en fuentes de información en tiempo real durante emergencias.
El episodio abre un debate sobre el rol de los influencers como actores informativos en situaciones de crisis, y sobre los límites éticos de transmitir en vivo eventos potencialmente peligrosos. Las autoridades españolas no se pronunciaron de manera inmediata sobre las críticas vertidas durante la transmisión.















