Un devastador terremoto sacudió Colombia y dejó un tendal de víctimas que se contaban por cientos entre muertos y desaparecidos, mientras los equipos de emergencia trabajaban contrarreloj para rescatar sobrevivientes entre los escombros. El epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a aproximadamente 280 kilómetros al oeste de Bogotá.
El sismo afectó una vasta zona del territorio colombiano e impactó con especial dureza en comunidades rurales de difícil acceso, lo que complicó enormemente las tareas de asistencia humanitaria. Las autoridades colombianas declararon el estado de emergencia y solicitaron apoyo internacional para hacer frente a la catástrofe.
Organismos de socorro internacionales comenzaron a movilizarse hacia la región afectada. Las comunicaciones resultaron severamente dañadas en varios municipios del Chocó, uno de los departamentos más vulnerables de Colombia, caracterizado por su alta pobreza estructural y la escasez de infraestructura resiliente ante desastres naturales.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que los equipos de rescate lograran acceder a las zonas más remotas. La comunidad internacional expresó su solidaridad con Colombia y varios gobiernos anunciaron envíos de asistencia técnica y humanitaria en las próximas horas.














