
Tras el doble terremoto que sacudió Venezuela, organismos de salud regionales encendieron las alarmas por el riesgo sanitario que enfrentan las poblaciones afectadas. La Sociedad Latinoamericana de Vacunología advirtió que el hacinamiento en refugios temporarios y la interrupción de los servicios básicos de salud crean condiciones propicias para la propagación de enfermedades infecciosas.
La entidad destacó que la vacunación masiva y urgente es la principal herramienta para evitar brotes de patologías como el sarampión, el cólera o la hepatitis A, cuya circulación aumenta exponencialmente en contextos de desastre. La situación se agrava por la precarización previa del sistema sanitario venezolano, que ya arrastraba serias deficiencias antes de los sismos.
Organizaciones humanitarias internacionales comenzaron a coordinar el envío de insumos médicos y vacunas a las zonas más vulnerables. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del cuadro epidemiológico, mientras los gobiernos de la región evalúan el alcance de su asistencia en las próximas semanas.















