
El gobernador de Texas, Greg Abbott, destinará más de 114 millones de dólares para la construcción y rehabilitación de más de 4400 viviendas de alquiler asequible en el estado. El anuncio representa una de las mayores inversiones en política habitacional de los últimos años en esa jurisdicción y llega en respuesta a la creciente presión del mercado inmobiliario sobre los sectores de menores ingresos.
La iniciativa busca aliviar la situación de miles de familias que enfrentan dificultades para acceder a una vivienda digna en una de las regiones de mayor crecimiento demográfico de Estados Unidos. Texas ha registrado en los últimos años un notable aumento en los valores de alquiler, impulsado por la migración interna y el crecimiento económico de sus principales ciudades.
La medida es vista por analistas como un reconocimiento implícito de que el mercado libre no alcanza para resolver el déficit habitacional. Sin embargo, organizaciones de inquilinos advierten que los fondos anunciados, aunque significativos, siguen siendo insuficientes frente a la escala del problema en un estado con más de 30 millones de habitantes.















