La cantante apuntó con dureza contra la productora AKE Music tras la suspensión del espectáculo previsto para esta noche en el Kaseya Center. Aseguró que no estaban garantizadas las medidas de seguridad y confirmó que el recital no será reprogramado.
Martina “Tini” Stoessel rompió el silencio este mediodía a través de un extenso descargo en sus redes sociales, luego de que su esperado show en la ciudad estadounidense de Miami fuera cancelado de manera abrupta apenas minutos antes del horario previsto para su inicio, dejando a miles de fanáticos entre el llanto y el desconcierto en las puertas del estadio.
El espectáculo iba a llevarse a cabo en el Kaseya Center como parte de su gira internacional "Futttura" —un ambicioso tour que ya recorrió diversos países de Latinoamérica y España— y los rumores previos indicaban que contaría con invitados de lujo como Chris Martin y Christina Aguilera, además de la presencia en la platea de su pareja, el futbolista Rodrigo De Paul, y hasta Lionel Messi.
La suspensión desató un fuerte cruce de versiones y tensiones internas en el plano operativo, evidenciado cuando la artista dejó de seguir en la red social Instagram tanto a la productora a cargo, AKE Music, como a su CEO, Aquiles Sojo, horas antes de emitir su comunicado oficial donde detalló la magnitud de las fallas encontradas al llegar al predio.
El dato más revelador del mensaje de la artista fue la gravedad de las falencias edilicias y operativas con las que se encontró su equipo al arribar al estadio: el venue fue entregado con horas de atraso, el montaje estaba incompleto, los sistemas críticos de sonido, iluminación, video y comunicación no funcionaban, y se imposibilitaron las pruebas indispensables de seguridad para los vuelos escénicos.
Frente a este escenario crítico, la cantante confirmó que el show no será reprogramado debido a que su prioridad es continuar con el cronograma de la gira, aunque advirtió que en las próximas horas se dará a conocer un documento formal con el detalle de las deficiencias técnicas y dejó entrever que existen internas comerciales y operativas sobre las que prefiere no profundizar por el momento.
El abrupto final de la escala estadounidense deja expuesta una interna compleja detrás de las grandes producciones internacionales, donde la seguridad de los artistas y del público colisiona directamente con los incumplimientos contractuales de las empresas organizadoras, marcando un punto de inflexión en el desarrollo del tour.











