La vicepresidenta Victoria Villarruel salió a respaldar el decreto que habilitó a la senadora peronista Anabel Fernández Sagasti a votar de manera remota desde Mendoza durante la sesión del Senado. La medida, tomada con acuerdo del cuerpo legislativo, generó cuestionamientos de sectores que impugnaron su validez jurídica y política.
Villarruel argumentó que la autorización excepcional se ajustó al reglamento y contó con el aval de la Cámara, descartando cualquier irregularidad en el procedimiento. La senadora mendocina no pudo trasladarse a Buenos Aires y la habilitación fue el mecanismo utilizado para garantizar su participación en una votación que se consideraba clave.
El episodio abre un debate sobre los límites del voto virtual en el Senado y podría sentar precedente para futuras sesiones en las que legisladores invoquen razones de fuerza mayor para no asistir de forma presencial al recinto.















