El Gobierno porteño fijó las tarifas para la Verificación Técnica Vehicular en $96.968 para autos y $36.459 para motos. El sistema contempla exenciones específicas pero exige cumplir obligatoriamente con el trámite.
La Verificación Técnica Vehicular se consolida como un requisito indispensable para circular dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con un esquema de tarifas y controles estrictos que rige durante el mes de octubre de 2026. Con el objetivo de minimizar fallas mecánicas vinculadas a siniestros viales, el control abarca desde el sistema de frenos y la suspensión hasta la emisión de gases contaminantes, obligando a los conductores a mantener la documentación y las condiciones del rodado al día.
De acuerdo con el cuadro tarifario oficial vigente, realizar la inspección técnica en territorio porteño cuesta $96.968,19 para automóviles y otros vehículos livianos, mientras que para los motovehículos el valor asciende a $36.459,72. Estos montos aplican exclusivamente a los vehículos patentados o radicados en la CABA y deben abonarse al momento de gestionar la reserva del turno de manera online a través de los canales institucionales del gobierno local.
El trasfondo de este control obligatorio responde a una normativa de seguridad vial que estipula un calendario anual estructurado según el último dígito numérico de la patente. Este sistema escalonado busca evitar la saturación de las plantas verificadoras distribuidas en la ciudad y obliga a los propietarios a planificar la revisión con la suficiente antelación para no quedar al margen de la ley.
Dentro del esquema normativo, un dato central que alivia el bolsillo de ciertos sectores es la exención total del costo para jubilados, pensionados, adultos mayores de 65 años que cumplan con topes de ingresos y personas con discapacidad. Sin embargo, los especialistas en la materia advierten que el beneficio económico no implica la dispensa de realizar la prueba técnica: los vehículos de estos sectores deben presentarse igual en las plantas para superar la inspección física y documental.
El calendario inmediato marca que los vehículos con dominio finalizado en 0 tienen tiempo hasta el próximo 31 de octubre para completar el trámite, mientras que en noviembre será el turno ineludible para las patentes terminadas en 1. Quienes circulen con la oblea vencida se exponen a severas sanciones económicas y al secuestro preventivo de la licencia de conducir en caso de operativos viales.
La gestión exige reunir previamente documentación crítica como el DNI, la licencia de conducir, la cédula verde o azul, el comprobante del seguro vigente y el título de propiedad, además de equipar el vehículo con los elementos de seguridad reglamentarios. El cumplimiento de este paso administrativo no solo evita multas, sino que garantiza una fiscalización periódica sobre el parque automotor circulante en las calles porteñas.













