La comunidad judía inauguró el 'Espacio Fitz Roy – Familia Bibas' en la Ciudad. Del acto participaron sobrevivientes y familiares de víctimas, entre ellos Iair Horn, quien recordó sus 498 días de cautiverio en Gaza.
A tres años de la masacre perpetrada por Hamas contra la población de Israel, la comunidad judía argentina realizó este jueves un emotivo acto de homenaje en el barrio porteño de Villa Crespo. Durante la ceremonia, la nueva embajadora israelí en el país, Ahuva Spieler Reshef, expresó su agradecimiento al Gobierno y al pueblo argentino por el respaldo sostenido frente al terrorismo internacional.
El encuentro tuvo lugar en la plaza situada en la intersección de Vera y Fitz Roy, donde quedó inaugurado el 'Espacio Fitz Roy – Familia Bibas', un sitio permanente de memoria. El memorial cuenta con la plantación de un árbol y un sistema de seis postas interactivas con códigos QR que permiten conocer la historia de la familia Bibas y los detalles del ataque del 7 de octubre de 2023, que dejó un saldo trágico de 1.200 muertos y 251 secuestrados.
El contexto global estuvo fuertemente presente en los discursos de los referentes comunitarios y diplomáticos. La embajadora Spieler Reshef, quien asumió sus funciones en Buenos Aires hace dos semanas, advirtió sobre la reaparición de un antisemitismo latente que, a su juicio, encontró en la tragedia actual una excusa para manifestarse en universidades y plazas de todo el mundo, poniendo bajo presión a las comunidades de la diáspora.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada estuvo a cargo de Iair Horn, uno de los 17 argentinos secuestrados por Hamas que logró recuperar la libertad tras 498 días bajo tierra en Gaza. Ante cientos de vecinos y bajo una intensa lluvia, Horn confesó que la única vez que quebró su llanto en cautiverio fue cuando los terroristas lo separaron de su hermano Eitan, quien estuvo cautivo durante 738 días antes de ser liberado en octubre de 2025.
La ceremonia congregó a una nutrida representación política e institucional, incluyendo al presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza; el titular de la DAIA, Mauro Berenstein; la diputada nacional Sabrina Ajmechet; y el juez de la Cámara de Casación Penal Mariano Borinsky, además de autoridades comunales como Agustín Ponti, autor del proyecto del memorial. En paralelo al acto porteño, la Embajada de Israel realizó otra conmemoración en el Palacio Libertad con la presencia de empresarios, diplomáticos y funcionarios.
El homenaje consolidó a Buenos Aires como un nodo central en la preservación de la memoria global por las víctimas del ataque, perpetuando especialmente el rostro de Shiri Bibas y sus pequeños hijos Ariel y Kfir, cuyos destinos se convirtieron en el símbolo más desgarrador de aquella jornada que sacudió los lazos históricos entre Argentina e Israel.















