La nómina liderada por Marcelo Gallo Tagle se quedó con la elección interna de la AMFJN. La votación estuvo atravesada por una jugada de sectores afines al kirchnerismo para colar al juez Alejo Ramos Padilla mediante una lista paralela que terminó fracturando a la oposición.
La lista Bordó se impuso este jueves en las elecciones internas de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN), un comicio clave para definir la integración del estamento judicial en el Consejo de la Magistratura de la Nación para el período 2026-2030. Con 203 votos afirmativos sobre un total de 615 sufragios computados, la agrupación vencedora logró capitalizar la dispersión de sus competidores en una elección que no estuvo exenta de tensiones políticas y maniobras de última hora en los tribunales.
Detrás de la Bordó se ubicó la Lista Compromiso Judicial con 185 votos, seguida por la Celeste N° 2 con 125 y la Lista N° 1 con 102 adhesiones. De esta manera, los cuatro representantes titulares de los jueces ante el órgano encargado de seleccionar y sancionar magistrados serán Marcelo Gallo Tagle, magistrado del Juzgado Nacional en lo Civil N° 17 y expresidente de la AMFJN; el juez federal Juan Manuel Culotta; la camarista Gabriela Vázquez; y la jueza en lo Civil Paula Castro.
La contienda interna se desarrolló bajo el atenta mirada del sistema judicial y del propio poder político, en un escenario donde históricamente la lista Bordó ha mostrado mayor sintonía con el radicalismo, mientras que la Celeste ha estado vinculada al peronismo. La votación, que también definió a doce consejeros suplentes, contó con la participación de figuras de peso institucional, como el presidente de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, quien se acercó a emitir su voto a media tarde.
El trasfondo político más ríspido de la jornada estuvo dado por una maniobra de último momento impulsada por un sector afín al kirchnerismo dentro de la Justicia, que intentó colar al polémico juez Alejo Ramos Padilla en la Magistratura. La estrategia consistió en la presentación de una lista Celeste “paralela” promovida por la jueza Gabriela Vázquez —quien está cerca de jubilarse—, la cual llevó inicialmente a Ramos Padilla como primer candidato para luego desplazarlo al segundo puesto. Del total de 20 integrantes de esa nómina alternativa, 11 registran vínculos públicos con Justicia Legítima, la agrupación creada durante el kirchnerismo por la exprocuradora Alejandra Gils Carbó.
Esta jugada interna dinamitó la estrategia de la lista Celeste tradicional, que había postulado formalmente ante la Junta Electoral a Walter Venditti —juez del Tribunal Oral Federal N° 2 de San Martín e impulsado por el actual consejero Alberto Lugones— y a la propia Paula Castro. En tanto, la tercera fuerza en discordia, Compromiso Judicial, compitió con su propia candidata, la jueza Magdalena Laiño, tras haber conseguido una banca en los comicios de 2022 de la mano de María Alejandra Provítola. La fragmentación opositora terminó allanando el camino para que la Bordó consolide su peso estratégico en el organismo que administra el Poder Judicial.
Con la victoria consumada y los nombres definidos, la Asociación de Magistrados despeja la representación de los jueces para los próximos cuatro años en un Consejo de la Magistratura siempre sensible para el equilibrio de poder político y judicial. Las consecuencias institucionales de este reacomodamiento interno se medirán de inmediato en la dinámica de votaciones y en el pulso cotidiano del organismo que decide el destino de los magistrados del país.














