
El empate 1-1 de Boca Juniors ante Racing en el estadio Cilindro de Avellaneda dejó puntos en juego, pero también encendió alarmas en el cuerpo médico y técnico del club. El entrenador Rodolfo Arruabarrena reconoció públicamente que varios jugadores del plantel xeneize arrastran molestias físicas que generan incertidumbre de cara a los próximos compromisos del equipo en la Liga Profesional.
Arruabarrena se refirió al estado físico de los futbolistas durante la conferencia de prensa posterior al encuentro y admitió que algunos de ellos podrían no llegar en condiciones óptimas a una seguidilla de partidos considerados decisivos para la posición del club en la tabla. La acumulación de esfuerzos físicos en un calendario exigente es señalada como la principal causa del desgaste del plantel.
Boca atraviesa un período de alta demanda competitiva, con frentes abiertos en el torneo local que no admiten mayores tropiezos si el equipo quiere mantenerse en la pelea por los primeros puestos. La falta de efectivos disponibles en plena forma obliga al cuerpo técnico a evaluar rotaciones y apostar por jugadores que habitualmente tienen menor rodaje.
Las próximas horas serán clave para determinar quiénes estarán disponibles y quiénes quedarán marginados de la convocatoria. El cuerpo médico de Boca realiza un seguimiento intensivo de los casos más delicados, mientras la dirigencia sigue de cerca la situación para evaluar si es necesario tomar decisiones sobre refuerzos o ajustes en la planificación deportiva.















