
Costa Rica vivió momentos de alarma durante la madrugada de este lunes cuando dos fuertes sismos golpearon la zona central del país. El primero alcanzó una magnitud de 5,4 grados en la escala Richter y fue seguido rápidamente por una réplica de características similares, lo que generó pánico entre los habitantes que debieron abandonar sus viviendas en plena noche.
Las autoridades costarricenses activaron los protocolos de emergencia y desplegaron equipos de evaluación de daños en las zonas más afectadas. Aunque los primeros reportes no indicaron víctimas fatales, sí se registraron daños materiales en edificaciones y cortes de energía eléctrica en algunos sectores. La Red Sismológica Nacional del país informó que los movimientos tuvieron epicentro en la región central, históricamente una de las más activas del territorio.
Costa Rica se ubica sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica del planeta, por lo que los terremotos forman parte de la cotidianidad geológica del país. Sin embargo, la ocurrencia de dos sismos de magnitud considerable en un lapso tan breve generó preocupación entre sismólogos y funcionarios gubernamentales sobre la posibilidad de nuevas réplicas.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse alejada de estructuras dañadas y estar atentas a las alertas oficiales. El gobierno costarricense confirmó que se realizarán inspecciones exhaustivas en escuelas, hospitales y edificios públicos antes de la apertura de la jornada laboral del lunes.















