La preparación de Boca Juniors para el inicio de la temporada ha recibido un golpe inesperado con la confirmación de una lesión muscular de Miguel Merentiel. El delantero uruguayo, uno de los máximos artilleros y pilares del ataque «Xeneize» en el último año, sufrió una dolencia durante una de las prácticas de alta intensidad en el Predio de Ezeiza. Según el parte médico preliminar, se trataría de una distensión en el sóleo que lo marginaría de los entrenamientos grupales por un periodo estimado de dos a tres semanas, poniendo en serio riesgo su presencia en el partido debut del torneo.
Esta baja representa un desafío logístico y táctico de primer orden para el entrenador, quien considera a «La Bestia» como un titular indiscutido junto a Edinson Cavani en la zona ofensiva. Merentiel no solo aporta goles, sino que su capacidad de presión asfixiante sobre la salida rival y su movilidad por todo el frente de ataque son fundamentales para el funcionamiento del equipo. Sin su presencia, el cuerpo técnico deberá evaluar alternativas que cambien el dibujo táctico o den rodaje a jugadores que hasta ahora habían tenido roles secundarios.
La preocupación en el departamento médico radica en la naturaleza de la lesión, ya que el sóleo es un músculo propenso a las recaídas si no se respeta estrictamente el proceso de cicatrización y fortalecimiento. Fuentes internas del club indican que se trabajará en doble turno con kinesiología para intentar acelerar los tiempos, pero el antecedente de sobrecargas previas obliga a actuar con máxima prudencia. La prioridad es contar con el atacante en plenitud física para los compromisos de eliminación directa que el club afrontará más adelante en el calendario.
Ante la ausencia confirmada de Merentiel para los primeros ensayos formales, nombres como los de Milton Giménez o incluso juveniles de la reserva comienzan a ganar terreno en la consideración del técnico. La dirigencia también observa con atención esta situación, ya que refuerza la idea de la necesidad de un plantel amplio para afrontar la triple competencia. La química ofensiva lograda por la dupla uruguaya había sido uno de los puntos más altos de Boca en el cierre del ciclo anterior, y su interrupción prematura obliga a una reconfiguración forzada del sistema.
Desde el punto de vista estadístico, el impacto de la ausencia de Merentiel es notable: el uruguayo participó en más del 40% de las anotaciones directas del equipo en la última temporada. Su baja no solo resta potencia goleadora, sino que también le quita al equipo a su primer defensor en la fase de salida del oponente. Los analistas deportivos coinciden en que Boca pierde a su jugador más «friccionador», lo que podría derivar en un esquema más posicional y menos vertical para los encuentros venideros de la Liga Profesional.
El cuerpo técnico esperará hasta último momento para decidir si Merentiel será incluido en la lista de convocados para el debut, aunque todo indica que será preservado para evitar una lesión de mayor gravedad. El foco ahora se centra en su recuperación kinésica y en cómo el equipo logrará suplir su cuota de sacrificio y efectividad. Para Boca, comenzar el certamen con una de sus figuras en la enfermería es un obstáculo indeseado en su ambición de retomar el protagonismo en el ámbito local.















