
La reunión de comisiones en el Senado cerró sin dictamen, pero dejó una nueva fórmula sobre la mesa que el sector del biodiésel evalúa.
El Senado de la Nación volvió a debatir la ley de Biocombustibles sin llegar a un dictamen, pero con una novedad concreta: el oficialismo impulsó durante la reunión de comisiones una propuesta que contempla un corte obligatorio fraccionado del 15% para el biodiésel. La iniciativa apunta a romper el estancamiento que viene frenando el acuerdo con el sector productivo.
La fórmula surgió durante el encuentro de las comisiones del Senado y fue presentada como una vía intermedia entre las posiciones en pugna. La propuesta de corte fraccionado del 15% busca dar certidumbre al sector sin imponer de golpe una exigencia que algunos actores del mercado consideran difícil de absorber en el corto plazo. Los detalles técnicos del fraccionamiento no fueron precisados públicamente al cierre de la reunión.
La ley de Biocombustibles vigente lleva años siendo objeto de disputas entre el sector productivo, las refinerías y el Estado. El biodiésel, producido mayormente a partir de soja en Argentina, es uno de los rubros más sensibles de la cadena agroindustrial y cualquier modificación en los porcentajes de corte obligatorio tiene impacto directo en las exportaciones y en el precio de los combustibles internos.
Lo más significativo de la jornada no es la propuesta en sí sino la frase que la acompañó: «Tenemos que dar un fin», según consignó Clarín, una señal de que el oficialismo reconoce el desgaste del debate y busca cerrarlo antes de que el tema se vuelva un problema político mayor. Esa urgencia puede ser un activo negociador o una debilidad, dependiendo de cómo lo lean los sectores privados.
La reunión terminó sin acuerdo firmado ni dictamen emitido. Lo que puede pasar ahora es que el sector del biodiésel responda formalmente a la propuesta del 15% fraccionado en los próximos días, lo que habilitaría una nueva ronda de negociación. Si no hay avances concretos antes del próximo período de sesiones, el tema podría quedar postergado hasta la vuelta del receso, lo que implica más incertidumbre para la industria.
El debate de biocombustibles es uno de esos temas que el Congreso arrastra sin resolver hace demasiado tiempo. La nueva propuesta del oficialismo puede ser un paso genuino hacia el cierre o una jugada para mostrar gestión sin comprometerse del todo. Lo que quedó claro es que sin dictamen no hay ley, y sin ley el sector seguirá operando en un limbo regulatorio que le cuesta dinero y previsibilidad.















