
El entrenador del Xeneize, el Vasco Arruabarrena, decidió no otorgarle día libre al plantel tras la dura caída ante Riestra por el Torneo Clausura. El DT retomó los entrenamientos el lunes por la mañana con la vista puesta en el próximo compromiso del club, que será ante el chileno O’Higgins por la Copa Sudamericana.
La derrota ante Riestra encendió las alarmas en la institución de La Ribera, que atraviesa un momento irregular en el certamen doméstico. La decisión de Arruabarrena de acortar los tiempos de recuperación y volver de inmediato al trabajo refleja la urgencia del cuerpo técnico por corregir errores y recuperar la confianza del grupo.
El duelo ante O’Higgins se presenta como una oportunidad para que Boca enderece el rumbo en el plano internacional y alivie la presión interna. Los resultados de las próximas semanas serán determinantes para evaluar la continuidad del proceso del Vasco al frente del equipo, en un club donde la paciencia con los entrenadores históricamente tiene fecha de vencimiento corta.















