El equipo de Rodolfo Arruabarrena igualó 2-2 en el Mario Alberto Kempes y estiró su racha invicta, aunque el mediocampista debió salir a los 16 minutos de haber ingresado y quedó prácticamente descartado para el duelo de Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama.
Boca Juniors sumó un punto con sabor amargo en Córdoba tras empatar 2 a 2 frente a Instituto por la duodécima fecha del Torneo Clausura. Más allá de haber remontado el marcador en dos oportunidades y conservar una racha invicta de 16 presentaciones, la noche en el estadio Mario Alberto Kempes dejó una secuela alarmante: Leandro Paredes sufrió una lesión muscular a los pocos minutos de haber saltado a la cancha y quedó casi marginado del cruce copero del próximo martes ante Vasco da Gama.
El trámite fue adverso desde el inicio para el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena, que sufrió repetidas desatenciones en jugadas de pelota parada. Fernando Alarcón abrió la cuenta a los 13 minutos para la Gloria tras un rebote defensivo, pero Enner Valencia emparejó a los 22 aprovechando una falla del arquero Marcos Ledesma. Apenas iniciado el complemento, Jonathan Galván capitalizó un córner para devolverle la ventaja al local, hasta que Miguel Merentiel, en la primera pelota que tocó tras reemplazar a un lesionado Valencia, estampó el 2-2 definitivo con una definición a la carrera asistido por Lautaro Blanco.
El resultado frustró la posibilidad de que Boca trepara a lo más alto de la tabla general, donde quedó acumulando 51 unidades, mientras que suma 21 puntos dentro de la Zona B del Clausura. Del otro lado, la igualdad le permitió a Instituto consolidarse como líder de la Zona A con 26 unidades, exhibiendo solidez en su casa ante un rival de jerarquía internacional pero visiblemente castigado por el trajín del calendario.
La nota más crítica del encuentro se desató a los 25 minutos del segundo tiempo, cuando Paredes debió retirarse con una evidente dolencia en el isquiotibial derecho, habiendo ingresado recién a los nueve minutos en sustitución de Williams Alarcón. Tras el cotejo, el propio Arruabarrena fue tajante al sembrar un panorama sombrío de cara al cruce internacional: «Lea se tendrá que hacer estudios, pero creo que al salir y por las caras, no he estado con él, pero supongo que para el martes está descartado». Como agravante, Valencia también tuvo que dejar el campo acusando problemas en uno de sus tobillos.
El cuerpo técnico auriazul aguarda por estas horas los resultados de los exámenes médicos oficiales para determinar el grado exacto de la lesión de Paredes y el estado físico de Valencia. Con el compromiso de ida frente a Vasco da Gama programado para este martes por la Copa Sudamericana, el entrenador deberá reconfigurar de urgencia el mediocampo, donde Santiago Ascacíbar asoma como la alternativa natural tras haber ingresado de emergencia en Córdoba.
Boca sostuvo su racha de 16 encuentros oficiales sin conocer la derrota, pero el desgaste físico empieza a pasar una factura costosa en la antesala de los compromisos decisivos del semestre. El desafío inmediato no solo será superar a un rival de peso continental en Brasil, sino también administrar un plantel que perdió a su principal eje creativo justo cuando el margen de error desaparece por completo.












