
Los presidentes de Brasil y Argentina rubricaron en Brasilia un histórico acuerdo de integración energética que permitirá la interconexión de ambas redes eléctricas nacionales mediante una inversión conjunta de 2.400 millones de dólares. El proyecto, denominado «Corredor Energético del Cono Sur», contempla la construcción de líneas de transmisión de alta tensión que conectarán las provincias de Misiones y Corrientes con los estados brasileños de Rio Grande do Sul y Santa Catarina.
La iniciativa forma parte de una estrategia regional para optimizar el aprovechamiento de recursos energéticos renovables y garantizar la seguridad del suministro eléctrico. Técnicos de ambos países estimaron que la interconexión permitirá un intercambio de hasta 1.000 megavatts, equivalente al consumo de 800.000 hogares. El cronograma prevé el inicio de obras en septiembre y la puesta en marcha operativa para diciembre de 2028.
El acuerdo incluye cláusulas para el desarrollo conjunto de parques eólicos y solares en la región fronteriza, con participación de empresas estatales y privadas de ambos países. Especialistas en integración regional destacaron que el proyecto «representa un salto cualitativo en la cooperación energética sudamericana». La Agencia Internacional de Energía calificó la iniciativa como «modelo de referencia» para otras regiones.
El tratado requiere ratificación parlamentaria en ambos países, proceso que podría completarse antes de agosto. Organismos multilaterales de crédito ya expresaron interés en financiar parte del proyecto. La integración energética se complementará con acuerdos similares proyectados con Uruguay y Paraguay, consolidando un mercado eléctrico regional que beneficiaría a 80 millones de personas.















