Un enfrentamiento tenso y violento entre los Minnesota Timberwolves y los Detroit Pistons terminó con una escena caótica este domingo en el Target Center de Minnesota. En total, siete personas fueron expulsadas, entre ellas Pablo Prigioni, asistente técnico de los Timberwolves y figura argentina, tras una pelea que involucró a jugadores y entrenadores de ambos equipos en el segundo cuarto del partido.
El origen del conflicto
El incidente se desató cuando Ron Holland de los Pistons cometió una falta sobre Naz Reid de los Timberwolves, despojándole el balón cerca de la línea de fondo. Ambos jugadores intercambiaron palabras y la tensión rápidamente escaló, lo que dio inicio a una pelea que involucró a todos los jugadores en la cancha y también a los cuerpos técnicos de ambos equipos.
Prigioni y Bickerstaff en el centro de la disputa
Donte DiVincenzo, de Minnesota, intentó calmar la situación al interponerse entre Reid y Holland, pero terminó intensificando el conflicto al tomar la camiseta de Holland. Mientras trataban de separar a los involucrados, el entrenador de los Pistons, J.B. Bickerstaff, y Prigioni también intercambiaron gritos e insultos, lo que resultó en su expulsión. Miembros del equipo de seguridad y algunos integrantes de los banquillos se unieron al intento de contener el conflicto, que incluso llegó a extenderse hasta el público en las gradas.
Las expulsiones: los siete sancionados
Las autoridades arbitrales, tras evaluar la magnitud del incidente, decidieron expulsar a siete personas. Por los Timberwolves fueron sancionados Naz Reid, Donte DiVincenzo y Pablo Prigioni, mientras que por los Pistons fueron expulsados J.B. Bickerstaff (entrenador) y los jugadores Ron Holland, Isaiah Stewart y Marcus Sasser.
Reacciones tras la pelea
El entrenador de los Pistons, J.B. Bickerstaff, defendió la reacción de sus jugadores tras el incidente: “Obviamente, las cosas se pasaron de la raya, pero lo que se ve es que los chicos se cuidan entre sí, intentan protegerse, se apoyan mutuamente… Eso es innegociable en nuestro vestuario”, afirmó, justificando la conducta de su equipo.
Por su parte, el entrenador de los Timberwolves, Chris Finch, expresó su preocupación sobre el nivel físico del juego antes del altercado. “Pensé que el partido había sido demasiado físico antes de eso. Es una lástima, pero sabíamos que eran un equipo súper físico. Te golpeaban, te sujetaban, todo lo que esperas de un equipo físico. Pero pensé que llegó un punto en que los jugadores iban a tomar las riendas. Eso nunca es deseable”, comentó.
Tensión en el juego: un partido marcado por las faltas técnicas
Este partido también destacó por su alta intensidad en términos de infracciones, registrando 12 faltas técnicas, el número más elevado en un partido de la NBA desde el 23 de marzo de 2005, según datos de OptaSTATS. Esta cifra subraya no solo el caos provocado por la pelea, sino también una tensión palpable en el ambiente desde antes del incidente.
¿Sanciones adicionales?
Aunque el enfrentamiento logró reanudarse más tarde, la atención ya no estaba en el marcador ni en las actuaciones individuales, sino en las consecuencias disciplinarias. Se espera que la NBA revise las imágenes del evento, lo que podría derivar en sanciones económicas y suspensiones para los involucrados, incluida la figura argentina, Pablo Prigioni.















