
El Gobierno nacional anunció cambios significativos en el sistema de envíos postales que afectarán tanto a exportadores como a consumidores que compran en el exterior. A partir de la nueva normativa, los paquetes despachados como exportaciones comerciales no tendrán tope de valor, una medida que apunta a facilitar el comercio electrónico internacional para pequeñas y medianas empresas argentinas.
En paralelo, las compras realizadas en el exterior a través del correo postal tendrán una reducción impositiva, lo que abarata el acceso a productos importados para los consumidores locales. La medida forma parte de una política más amplia de apertura comercial impulsada por la administración actual, que busca alinear al país con estándares internacionales de libre flujo de mercancías.
El impacto de estas modificaciones se sentirá especialmente en el sector del comercio electrónico transfronterizo, que viene creciendo de manera sostenida. Exportadores independientes y emprendedores digitales son quienes más se beneficiarán en el corto plazo, mientras que los importadores minoristas también verán reducida su carga fiscal en cada compra realizada desde el exterior.















