
El asesor digital Fernando Cerimedo, detenido en el penal boliviano de Palmasola, rompió el silencio y envió un mensaje desde su lugar de reclusión. En sus palabras, denunció que su detención le arruinó tanto la vida personal como la trayectoria profesional, en una de las primeras declaraciones públicas desde que fue trasladado al establecimiento carcelario.
Cerimedo también negó que esté «comprobado» que haya intentado asesinar al empresario Beller, hecho que motivó su detención en Bolivia. El asesor, que supo ser una figura influyente en el ecosistema digital de la derecha latinoamericana, busca instalar dudas sobre los elementos de prueba que obran en su contra ante la justicia boliviana.
El caso generó un impacto considerable en el entorno político en el que Cerimedo operaba, dada su estrecha vinculación con figuras del espacio libertario argentino y otros movimientos conservadores de la región. Su detención en Palmasola, conocido por ser uno de los penales más complejos de América del Sur, añade dramatismo a una historia que combina política, dinero y violencia.
El proceso judicial avanza en Bolivia y aún no tiene fecha estimada de resolución. En Argentina, el caso es seguido con atención por sectores políticos y mediáticos, ya que Cerimedo manejó operaciones de comunicación digital para distintos actores del poder durante los últimos años.















