
El gobierno del estado de Florida, Estados Unidos, anunció una medida de fuerte impacto migratorio: a partir de 2027, se revisarán vehículos e identificará a todas las personas que no puedan demostrar su condición de ciudadanos legales durante controles de tránsito. Los permisos de conducir llevarán una identificación vinculada al estatus migratorio de cada titular.
La iniciativa implica un rastreo coche por coche y persona por persona, lo que la convierte en uno de los operativos de control migratorio más exhaustivos implementados a nivel estatal en la historia reciente de Estados Unidos. Los vehículos con matrículas de otros estados también quedarían alcanzados por la medida, según el texto oficial.
La norma se enmarca en la oleada de políticas antiinmigración que ganaron impulso en varios estados republicanos desde el regreso de Donald Trump a la presidencia. Florida, gobernada por Ron DeSantis, ha sido históricamente un laboratorio de este tipo de legislaciones de control fronterizo y migratorio interno.
Organizaciones de derechos humanos y comunidades latinas en Florida ya anticiparon que impugnarán la medida judicialmente. El debate promete extenderse durante meses y podría llegar a la Corte Suprema federal, en un contexto en que la cuestión migratoria sigue siendo uno de los ejes más calientes de la política estadounidense.














