
El gobernador Zdero expuso ante organismos internacionales una propuesta concreta para convertir a la provincia en nexo estratégico entre el norte argentino y los mercados globales.
El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, encabezó una presentación institucional en París donde postuló a la provincia como socio estratégico para la logística y el desarrollo minero del Noroeste Argentino. La exposición tuvo lugar en la sede de la Agencia Internacional de Energía, uno de los organismos de referencia mundial en materia de recursos y política energética.
La propuesta oficial apunta a que Chaco funcione como plataforma de articulación entre las provincias productoras del NOA —con sus reservas de litio, cobre y otros minerales críticos— y los circuitos de exportación hacia Europa y Asia. La delegación provincial presentó capacidades logísticas, infraestructura de conectividad y posición geográfica como argumentos centrales.
El contexto global no es menor: la demanda de minerales críticos para la transición energética disparó el interés de gobiernos y organismos internacionales por asegurar cadenas de suministro estables. Argentina, con el Litio Triangle como ancla, compite con Chile y Bolivia por atraer inversiones y acuerdos de largo plazo.
El dato que reencuadra la presentación es que Chaco no es una provincia minera en términos productivos directos, sino que apuesta a un rol de servicios e infraestructura. Esa diferenciación estratégica —ser el hub logístico en lugar del extractor— es el argumento más novedoso de la propuesta de Zdero ante los técnicos de la AIE.
Si la iniciativa prospera, el paso siguiente sería la firma de memorandos de entendimiento o acuerdos de cooperación con organismos o inversores europeos. Eso aún no está confirmado: por ahora, la presentación en París es un primer movimiento diplomático-comercial cuyo resultado concreto dependerá de negociaciones que recién comenzarían.
Chaco sale a buscar un lugar en el tablero de la economía de los minerales críticos desde un flanco poco convencional. Si logra consolidar ese rol de nodo logístico, podría atraer inversión en infraestructura ferroviaria y portuaria que la provincia necesita desde hace décadas. Por ahora, la apuesta está sobre la mesa en París.















