
El cometa interestelar 3I/ATLAS sigue generando asombro en la comunidad científica mundial. Tras atravesar nuestro sistema solar, investigadores ahora sostienen que este objeto podría haberse formado hace aproximadamente 12.000 millones de años en un antiguo y gélido sistema planetario, lo que lo convertiría en uno de los viajeros cósmicos más viejos jamás detectados desde la Tierra.
La hipótesis apunta a que el cometa se originó en los primeros tiempos del universo, cuando las condiciones para la formación de sistemas planetarios eran muy diferentes a las actuales. Su composición química y sus características orbitales son los principales indicios que llevan a los astrónomos a esta conclusión, aunque el debate científico sigue abierto.
El hallazgo reaviva el interés por los objetos interestelares que cruzan nuestro sistema solar, una categoría de cuerpos celestes que comenzó a estudiarse con mayor intensidad tras la detección de Oumuamua en 2017. Comprender su origen podría aportar datos invaluables sobre la historia del cosmos y la formación de planetas en galaxias lejanas.















