
Las empresas energéticas mantienen activos los cortes de suministro de gas a clientes industriales con contratos interrumpibles y también restringen contratos firmes, en medio de una demanda que escala con la llegada del frío. La medida impacta de lleno en la producción de varios sectores, que deben buscar fuentes alternativas de energía para sostener su operación.
El secretario de Energía y Minería, Daniel González, salió a calmar la situación y aseguró que el abastecimiento residencial no está en riesgo. La lógica del sistema prioriza a los hogares, por lo que la industria es la primera en ceder ante un pico de demanda, algo que ocurre de forma recurrente cada invierno en Argentina.
La situación reaviva el debate sobre la capacidad de la infraestructura energética nacional para sostener simultáneamente el consumo domiciliario y el industrial en temporada invernal, un desafío estructural que ninguna gestión ha logrado resolver de fondo.















