El sistema de aviación comercial argentino se enfrenta a un escenario de alta turbulencia ante el anuncio de un nuevo cronograma de paros por parte del gremio de controladores aéreos, que afectará de manera inminente a vuelos nacionales e internacionales. La profundización de las medidas de fuerza, originada por un prolongado conflicto laboral con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), amenaza con provocar un colapso logístico en uno de los períodos de mayor tráfico aéreo del año: las fiestas de fin de año.
El gremio de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) decidió escalar su plan de lucha iniciado en noviembre, tras no alcanzar acuerdos en las negociaciones paritarias y la finalización de la conciliación obligatoria. El nuevo calendario de interrupciones, detallado por la organización sindical, incluye bloqueos en horarios clave que afectarán directamente los despegues y aterrizajes.
Cronograma de Interrupciones Críticas
El impacto de las protestas se sentirá con especial intensidad en las próximas semanas. El cronograma de paros se enfoca en franjas horarias matutinas y vespertinas, coincidiendo con picos de actividad. Los principales días de afectación incluyen:
- Miércoles 17 de diciembre (8 a 11 horas): Afectación a los despegues de vuelos con destino nacional.
- Sábado 27 de diciembre (14 a 17 horas): Paro focalizado en vuelos con destino internacional en todos los aeropuertos del país.
- Lunes 29 de diciembre (8 a 11 horas): Interrupción de servicios que afectará a toda la aviación, tanto de cabotaje como internacional.
La decisión gremial complica drásticamente la logística de las aerolíneas y los planes de miles de pasajeros, justo en el umbral de la temporada alta de vacaciones y las celebraciones navideñas y de Año Nuevo, un momento en que los aeropuertos operan a máxima capacidad.
Impacto Económico y Logístico
Según expertos del sector aeronáutico, los paros de los controladores tienen un efecto cascada que va más allá de las demoras. Las restricciones operativas obligan a las compañías aéreas a reprogramar o cancelar servicios, generando costos millonarios por compensaciones, pérdida de conexiones y sobrecarga de personal. Además, la interrupción del tráfico aéreo en los aeropuertos troncales del país impacta negativamente en la cadena de suministros y la aviación de carga, que ya había sido afectada por medidas previas en noviembre.
Fuentes cercanas a EANA indicaron que se están evaluando todas las herramientas legales disponibles para mitigar el impacto de las medidas de fuerza, haciendo hincapié en que la prioridad es garantizar la seguridad operacional, la cual se ve comprometida ante la falta de personal en las torres de control. Por su parte, la Cámara de Aerolíneas Argentinas (JURA) ha manifestado su profunda preocupación por la afectación a la conectividad nacional e internacional.
El conflicto, que se arrastra desde hace meses con reclamos salariales y de condiciones laborales, se encamina a una escalada que podría dejar a la actividad aérea en jaque durante el cierre de 2025. El Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Trabajo, enfrenta el desafío de lograr una rápida mesa de negociación que evite un colapso del transporte aéreo, cuya paralización en plenas fiestas de fin de año tendría un alto costo social y económico.















