Siempre hay espacio para asombrarse con las noticias que deja el fútbol. En cualquier país, en cualquier equipo. Los jugadores cambian sus preferencias, eligen por cariño o por dinero o por objetivos y actúan en consecuencia. En estas horas, Rodrigo De Paul está definiendo si abandona al Atlético de Madrid para irse a jugar al equipo de Messi, el Inter de Miami.
Lleva más de cuatro años en el equipo que dirige Diego Simeone y según parece, la idea es cambiar de aire, de ciudad, de país y de entorno. La tentación creció y tener la chance de compartir los últimos destellos de su amigo Messi en el torneo estadounidense seduce al crack argentino, que sigue firme en la selección albiceleste.















