
La Catedral de San Juan fue el escenario de una emotiva ceremonia de despedida para las víctimas del accidente de helicóptero que conmocionó a la provincia y al país. Una multitud se acercó al velatorio desde las 13 horas, rodeada de coronas de flores, para dar el último adiós a quienes perdieron la vida en la tragedia. Las autoridades eclesiásticas y civiles acompañaron el duelo colectivo.
Durante la ceremonia, las palabras que resonaron entre los presentes reflejaron el impacto emocional de la pérdida: «No estamos preparados para este dolor», expresó uno de los presentes en una frase que sintetizó el estado de conmoción generalizada. El velatorio, que se extendería hasta las 21 horas, convocó a familiares, amigos y vecinos que quisieron tributar un homenaje a las víctimas.
La tragedia aérea reavivó el debate sobre los protocolos de seguridad en la aviación de bajo cabotaje y en los vuelos de recreación o turismo que operan en zonas de montaña y relieve complejo como las que caracterizan a la geografía sanjuanina. Las autoridades competentes anunciaron que se investigarán las causas del siniestro.















