Diciembre ha llegado, y con él, el inicio de una etapa política decisiva para la administración de Javier Milei que pondrá a prueba su poder parlamentario. La mirada se centra en el Congreso, donde el oficialismo se lanza a la batalla por una profunda modernización laboral y un paquete de reformas, mientras que el peronismo se enfrenta a un proceso de fragmentación y a la peor crisis de representación desde el regreso de la democracia.
La Prueba de Fuego de Milei en el Congreso
Milei, fortalecido en imagen, llega a este diciembre con un fenómeno político inédito: su fuerza, La Libertad Avanza (LLA), ha pasado de ser una minoría testimonial a contar con una representación parlamentaria robusta (94 diputados y 20 senadores). Esta fortaleza se pondrá a prueba con una agenda legislativa ambiciosa que será debatida en sesiones extraordinarias:
- Reforma Laboral: El proyecto de modernización laboral, que busca dinamizar el mercado de trabajo, es la prioridad. Hoy llega a los despachos clave del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de los líderes parlamentarios Martín Menem y Patricia Bullrich (quien, tras renunciar al Ministerio de Seguridad, jurará mañana como senadora).
- Otros Proyectos Clave: El Ejecutivo también impulsará el Presupuesto 2026, una reforma tributaria y el endurecimiento del Código Penal.
El Gobierno buscará el auxilio de gobernadores no kirchneristas para conseguir los votos que le faltan (unos 20 diputados y 10 senadores), una tarea que se facilita por el actual desorden de la oposición.
El Peronismo en Crisis y Fragmentación
En contraste con el auge libertario, el peronismo atraviesa una declinación dramática que lo lleva a su mínima representación parlamentaria desde 1983.
- Mínimo Histórico: Entre hoy y mañana, Unión por la Patria podría caer a solo 93 diputados y apenas 26 senadores, una pérdida de poder significativa. Esta fragmentación ya se evidenció con la decisión del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, de separar a sus representantes del bloque oficial.
- Liderazgo Cuestionado: La fuerza carece de una conducción nacional clara. Su líder histórica, Cristina Kirchner, está en prisión domiciliaria e inhabilitada de por vida, enfrentando un sector que se achica y un creciente consenso entre los referentes de que el próximo ciclo debe ser sin su centralidad.
- Interna Bonaerense: El epicentro de la crisis se libra en la provincia de Buenos Aires. El gobernador Axel Kicillof, enfrentado a CFK, no pudo aprobar el endeudamiento provincial por la falta de apoyo interno, con sospechas de que las ausencias responden a terminales del propio peronismo (camporismo y massismo), evidenciando una profunda desconfianza.
- Bloques en Discusión: La falta de unidad amenaza la cúpula de los bloques. En Diputados, la continuidad de Germán Martínez al frente está en riesgo. En el Senado, José Mayans lucha por contener las fugas y las críticas de los gobernadores que exigen una agenda más «federal» y menos «ambacentrista».
La máxima de que «el peronismo siempre acude en auxilio del vencedor» cobra especial relevancia, ya que los gobernadores de matriz peronista se han sentado a negociar apoyos parlamentarios directamente con Milei, dejando al peronismo kirchnerista en su momento de mayor debilidad.















