
Desde abril de 2025, los argentinos pueden comprar divisas en los bancos sin límite, un cambio estructural que redefinió la brecha cambiaria.
Este lunes 31 de agosto los mercados cambiarios argentinos retoman actividad luego del fin de semana. El dólar oficial cotiza en los bancos y el blue mantiene su propio precio en el mercado informal, con una brecha que el nuevo esquema cambiario vigente desde abril de 2025 modificó sustancialmente respecto a los años anteriores.
El cambio más relevante en el sistema cambiario se produjo en abril de 2025, cuando el gobierno habilitó la compra de divisas en entidades bancarias sin el cupo de 200 dólares mensuales que había regido durante años. Esa medida descomprimió parte de la demanda que alimentaba el mercado paralelo y alteró la dinámica histórica entre el oficial y el blue.
Durante gran parte del gobierno anterior, la brecha entre el dólar oficial y el informal llegó a superar el 100%, lo que generaba distorsiones severas en precios, importaciones y ahorro. La liberalización del acceso a la divisa oficial fue una de las apuestas centrales del esquema económico del gobierno de Milei para desactivar ese mercado paralelo.
El valor concreto de cada cotización este lunes se actualiza minuto a minuto y está disponible en portales especializados y bancos. Lo que sí puede leerse como dato estructural es que la existencia de un blue activo —aunque con menor brecha— indica que una parte del mercado todavía prefiere operar por fuera del sistema bancario, por motivos que van desde la informalidad hasta la desconfianza institucional.
Las próximas semanas serán clave para el tipo de cambio, dado que agosto suele ser un mes de mayor tensión estacional y septiembre trae sus propias presiones por vencimientos y liquidaciones del agro. Si la brecha se mantiene acotada o vuelve a ensancharse será uno de los termómetros del estado de situación económica del país en el arranque del último trimestre.
El dólar sigue siendo, como desde hace décadas, el indicador más leído por los argentinos para tomar el pulso de la economía cotidiana. Este lunes, la pregunta no es solo a cuánto está, sino si el nuevo esquema cambiario resiste las presiones que se acumulan hacia fin de año.















