
Hernán Lencina tenía 39 años y fue atacado dentro del local en la madrugada del sábado; el autor del hecho permanece prófugo.
Hernán Lencina, guardia de seguridad de 39 años, murió como consecuencia de las heridas provocadas por un ataque a cuchillo ocurrido en la madrugada del sábado dentro de un local de pool ubicado en Las Breñas, localidad del interior chaqueño. El hecho conmovió a la comunidad y desató una búsqueda policial del agresor que al cierre de esta edición continuaba sin resultados.
El ataque se produjo en el interior del establecimiento durante las primeras horas del sábado. Lencina cumplía funciones de seguridad en el lugar cuando fue apuñalado. Las heridas resultaron fatales. Las fuerzas de seguridad de la provincia iniciaron de inmediato las tareas de identificación y búsqueda del responsable, quien logró darse a la fuga tras el hecho.
Las Breñas es un municipio del oeste chaqueño con una población de alrededor de 25.000 habitantes. Los hechos de violencia en locales nocturnos o de entretenimiento no son exclusivos de esa localidad, pero cada caso impacta con fuerza en comunidades de ese tamaño, donde los vínculos son más cercanos y la sensación de inseguridad se instala rápidamente.
El dato que agrava la situación es que el agresor permanece libre. Mientras la familia de Lencina atraviesa el duelo, la impunidad transitoria del autor del crimen genera una presión adicional sobre las fuerzas de seguridad provinciales. En casos similares, las primeras 48 a 72 horas son críticas para la detención: ese plazo ya está vencido o próximo a vencerse.
Las autoridades policiales no brindaron hasta el momento información pública sobre la identidad del sospechoso ni sobre las líneas de investigación activas. Si el agresor era conocido de la víctima o del entorno del local, o si se trató de un conflicto surgido en el momento, son preguntas que la investigación deberá responder para orientar la búsqueda y eventualmente sostener una acusación.
Hernán Lencina fue a trabajar esa noche y no volvió. Su muerte en Las Breñas es el cierre brutal de una jornada que no debería haber terminado así, y una señal más de la violencia que se filtra en los espacios de esparcimiento nocturno del interior del país, donde la presencia estatal suele ser más delgada y la respuesta judicial más lenta.















