
La brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo se mantiene acotada, en un contexto en que los argentinos pueden comprar divisas sin límites desde abril de 2025.
Este martes 22 de septiembre de 2026, el dólar oficial cotiza a $1.535 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue se ubica en $1.555 para la misma operación. La diferencia entre ambas cotizaciones es de apenas $20, una brecha que refleja una estabilidad cambiaria sostenida en comparación con los picos de tensión que el mercado registró en años anteriores.
Desde abril de 2025, los argentinos pueden adquirir dólares en el sistema bancario formal sin restricciones de cupo, una medida que marcó un punto de inflexión en la política cambiaria del Gobierno de Javier Milei. Esa apertura redujo el atractivo relativo del mercado informal, lo que explica en parte por qué la brecha entre el blue y el oficial se mantiene comprimida en comparación con los niveles históricos.
Durante buena parte de los gobiernos anteriores, la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo llegó a superar el 100%, generando distorsiones severas en precios, inversiones y expectativas. El cepo cambiario, que rigió con distintas intensidades desde 2011, fue el principal motor de ese desdoblamiento. La eliminación de restricciones a la compra de divisas fue uno de los pilares del programa económico de La Libertad Avanza.
El dato que matiza la lectura es que una brecha chica no equivale necesariamente a estabilidad estructural: el blue puede reactivarse si cambian las expectativas sobre la inflación, el resultado fiscal o el acceso a reservas del Banco Central. La calma actual refleja las condiciones de hoy, pero el mercado cambiario argentino tiene antecedentes de volatilidad abrupta ante cualquier señal de incertidumbre política o económica.
No hay anuncios previstos del Banco Central ni del Ministerio de Economía para esta jornada que puedan modificar el cuadro cambiario de manera inmediata. Lo que sí está en el horizonte es la dinámica de las reservas y el resultado de la balanza comercial de los próximos meses, variables que el mercado sigue con atención para anticipar si el esquema actual se sostiene.
Con un dólar oficial a $1.535 y un blue que apenas lo supera, el mercado cambiario argentino vive uno de sus momentos de menor tensión en años. Mantener esa calma dependerá de la consistencia fiscal, la evolución de las reservas y la capacidad del Gobierno de sostener las expectativas en un país que aprendió —de manera repetida— que la estabilidad cambiaria puede ser frágil.















