Un fallo judicial declaró ilegales las políticas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración estadounidense que bloqueaban solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos y cubanos. La decisión representa un alivio para miles de migrantes que aguardaban respuestas sobre sus pedidos de protección internacional.
La norma del Uscis había generado un cuello de botella en el procesamiento de casos, afectando particularmente a quienes huían de regímenes autoritarios. El tribunal consideró que las restricciones aplicadas violaban procedimientos establecidos y derechos fundamentales de los solicitantes de asilo.
La resolución judicial permitirá acelerar el procesamiento de expedientes acumulados durante meses. Organizaciones de derechos humanos celebraron la medida, que podría sentar precedente para casos similares de otras nacionalidades en situación de vulnerabilidad.















