La estrella de la música urbana, Trueno (Mateo Palacios), hizo una revelación personal de alto impacto durante una entrevista en el programa «Otro día perdido,» conducido por Mario Pergolini: su «asignatura pendiente» es la finalización de sus estudios secundarios, restándole aún siete materias para obtener el título. El momento, que rápidamente se viralizó, trascendió la anécdota mediática gracias a la contundente respuesta de Pergolini, quien se comprometió públicamente a acompañar al joven artista en el proceso de culminación de su ciclo formativo.
El músico explicó que el atraso académico se originó principalmente por las ausencias acumuladas en la escuela, producto de sus crecientes compromisos profesionales. «Yo ya empezaba a viajar con la FMS y hacer cosas con el freestyle y tuve demasiadas faltas,» relató Trueno, aludiendo a los primeros años de su meteórica carrera. Aunque detalló que materias como Físico-química y Francés resultaron particularmente complejas, la causa fundamental de su situación fue la imposibilidad de asistir de manera regular a las aulas.
En un gesto que pone de relieve la importancia de la flexibilidad educativa, Trueno aprovechó la plataforma para agradecer el apoyo de su institución, el colegio Manuel Belgrano. El artista destacó que, al ser una escuela con orientación artística, las autoridades «me bancaron un montón» y no penalizaron su camino artístico con severidad, demostrando una comprensión de las trayectorias no tradicionales de los alumnos con talentos incipientes.
La oferta de Mario Pergolini fue inmediata y estratégica: «Vamos a terminarlo». El conductor propuso ir personalmente con Trueno a la escuela en febrero o marzo de 2026 para gestionar el proceso de finalización, incluso planteando la posibilidad de documentar el desafío en su programa. Este ofrecimiento va más allá de un simple favor, posicionando a Pergolini en un rol de mentor y transformando una dificultad personal en un desafío público.
La relevancia social de la propuesta fue subrayada por ambos protagonistas. Pergolini enfatizó que el logro de Trueno al obtener su título secundario, visibilizado por una figura de su alcance, sería un «gran ejemplo para la gente que te sigue,» enviando un mensaje claro a sus millones de jóvenes fans sobre la compatibilidad y el valor de la educación formal junto a la vocación artística. El músico, visiblemente entusiasmado, aceptó el desafío, asegurando que su madre sería la primera en agradecer el compromiso del conductor.
Este pacto mediático convierte la finalización del secundario en un evento con profundo significado social, que busca reforzar el valor del ciclo obligatorio en una generación que valora la inmediatez del éxito digital. La intervención de una figura icónica de los medios como Pergolini para respaldar a un líder juvenil como Trueno promete incentivar a otros jóvenes con trayectorias no convencionales a cerrar su etapa formativa, demostrando que el título secundario es una base fundamental, incluso para quienes han alcanzado la fama global.















