
Una reciente encuesta sacudió la carrera por la gobernación de Texas: Gina Hinojosa, candidata demócrata, acorta distancias con el republicano Greg Abbott en lo que podría convertirse en una de las contiendas electorales más reñidas del ciclo 2026 en Estados Unidos. El sondeo reavivó el debate político en el estado y generó alarma en el entorno del gobernador.
Abbott, que lleva años consolidado en el poder en Texas, enfrenta ahora un escenario menos cómodo que en elecciones anteriores. Hinojosa, legisladora estatal con perfil progresista, viene capitalizando el descontento en sectores urbanos y entre votantes latinos, cuyo peso demográfico sigue creciendo en el estado.
Texas ha sido históricamente un bastión republicano, pero los cambios demográficos y el aumento de la participación electoral en ciudades como Houston, Dallas y San Antonio han modificado el mapa político. Analistas señalan que si los demócratas logran sostener el impulso hasta noviembre, la disputa podría ser inédita.
La carrera por Texas será observada de cerca no solo a nivel local sino también a escala nacional, ya que una eventual derrota de Abbott representaría un golpe simbólico y político de gran magnitud para el Partido Republicano de cara a las presidenciales de 2028.















