
El condenado a prisión perpetua reclama prisión domiciliaria y su estado de salud se deterioró al punto de requerir atención hospitalaria de urgencia.
Emerenciano Sena, condenado a prisión perpetua, fue trasladado de urgencia desde el Complejo Penitenciario N°1 al Hospital Perrando de Resistencia después de cumplir 12 días consecutivos de huelga de hambre. El deterioro de su estado de salud obligó a las autoridades penitenciarias a actuar antes de que la situación se volviera irreversible.
Sena lleva más de una semana sin ingerir alimentos como medida de presión para obtener el beneficio de prisión domiciliaria. El Complejo Penitenciario N°1 es la unidad carcelaria donde estaba alojado, y el Hospital Perrando es el principal centro de alta complejidad del Chaco, al que se derivan los casos que no pueden ser atendidos dentro del sistema penitenciario.
El caso Sena tiene una larga historia judicial en la provincia. Fue condenado a prisión perpetua en una causa que generó un fuerte debate público en el Chaco, con posturas muy divididas entre quienes consideran que la condena fue justa y quienes la cuestionan desde distintos ángulos, incluyendo sectores políticos y organizaciones sociales que lo respaldaron durante años.
El dato que cambia la lectura es que la huelga de hambre no es una medida nueva en su repertorio de reclamos: Sena ya había recurrido a este tipo de presión en el pasado. Pero 12 días sin comer, con el consiguiente traslado hospitalario de emergencia, elevan la intensidad del conflicto y ponen al Poder Judicial y al sistema penitenciario ante una situación de mayor exposición pública.
Lo que viene depende de la evaluación médica en el Perrando y de la respuesta judicial al reclamo de prisión domiciliaria. Si el tribunal interviniente rechaza el pedido, Sena podría profundizar la medida de fuerza una vez que su salud sea estabilizada. Si lo concede, la decisión generará un debate político inmediato en la provincia dado el perfil del caso.
El traslado al Perrando es el punto de mayor tensión en un conflicto que lleva casi dos semanas escalando sin respuesta judicial visible. La salud de Sena y la decisión que tome la Justicia en los próximos días definirán si este episodio cierra o se convierte en un nuevo capítulo de un caso que nunca terminó de cerrarse en el Chaco.















