El rosarino lideró a Inter Miami en el vibrante empate 2 a 2 frente al Atlanta United del Tata Martino. Hubo abrazos en la previa, tormenta eléctrica, récord de pases gol y un tenso cierre en el tiempo de descuento.
Lionel Messi volvió a pisar una cancha de fútbol tras la confirmación de su retiro definitivo de la Selección Argentina, e Inter Miami empató 2 a 2 frente al Atlanta United en un encuentro cargado de imponderables, cruces picantes y una emotiva previa. Con el contrato recién renovado hasta diciembre de 2028 y la cabeza puesta de manera exclusiva en la MLS, el rosarino mostró la misma voracidad competitiva de siempre en un partido que sufrió una importante demora por tormentas eléctricas y terminó al límite del reglamento.
En lo estrictamente deportivo, Messi volvió a ser determinante al entregar la asistencia número 422 de su carrera —y la 13ª en la presente temporada— para el 1-0 parcial de Casemiro con un centro preciso a los 32 minutos de juego. Tras la igualdad transitoria de Miguel Almirón y el 2-1 de Luis Suárez, el suizo Breel Embolo estampó el 2-2 definitivo de penal para el equipo visitante. Sin embargo, el pico de tensión llegó en el minuto 98 de los ocho adicionados, cuando el capitán rozó el gol olímpico desde el córner y terminó a los empujones con el defensor paraguayo Junior Alonso.
La previa estuvo signada por el reencuentro entre Messi y Gerardo Martino, entrenador que ya lo dirigió en Barcelona, en el seleccionado nacional y en la propia franquicia de Florida. "Eternamente gracias, es momento de no demandarle nada más", declaró el "Tata" antes de fundirse en un abrazo con el rosarino, en el primer duelo directo tras el anuncio del histórico '10'. El contexto climatológico le sumó dramatismo al choque: la tormenta eléctrica obligó a posponer más de una hora y media el inicio en el Nu Stadium, dilatando la noche futbolística hasta pasadas las doce de la noche en Argentina.
El detalle más sugestivo de la jornada se dio en los bancos de suplentes y en el armado del plantel de la franquicia rosada. Mientras figuras como Rodrigo De Paul, Casemiro y Suárez sostienen la estructura en cancha, Inter Miami debió ser dirigido de manera interina por Guillermo Hoyos debido a que el flamante entrenador, Cristian "Kily" González, todavía se encuentra destrabando complicaciones burocráticas vinculadas a su visa de trabajo. A eso se le sumó la curiosidad del pase a Casemiro: el brasileño se convirtió en el futbolista número 99 en convertir un gol tras una asistencia de Messi.
Con este resultado, el equipo del astro rosarino mantiene sus aspiraciones en lo más alto de la Conferencia Este de la MLS, con un Messi que no solo encabeza la tabla de asistencias sino también la de goleadores del torneo con 18 tantos. Los próximos pasos institucionales del club estarán enfocados en regularizar la situación del "Kily" González para que pueda asumir formalmente al frente del primer equipo, mientras la dirigencia busca sostener el nivel competitivo de un plantel repleto de estrellas sin descuidar el recambio.
La imagen del capitán protestando al árbitro y enfrentado cara a cara con Junior Alonso al minuto 98 deja una certeza contundente para el mundo del fútbol. Sin el compromiso con la camiseta argentina en el horizonte, la exigencia del '10' se trasladó íntegramente al plano norteamericano, donde cada pelota parada y cada reclamo se viven con el mismo nivel de drama que en una eliminatoria sudamericana.















