
Los delincuentes contactan a afiliados por teléfono, WhatsApp y redes sociales suplantando la identidad del instituto de obra social chaqueño.
El Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos de la Provincia del Chaco (Insssep) alertó a sus afiliados sobre una modalidad de estafa en la que delincuentes se hacen pasar por personal del organismo para obtener datos personales y bancarios. La mecánica incluye contactos por llamada telefónica, mensajes de WhatsApp y mensajes directos en redes sociales.
Según la información disponible, los estafadores utilizan distintos pretextos para justificar el contacto: actualización de datos, gestiones de préstamos o coberturas médicas son los argumentos más frecuentes. Una vez que logran generar confianza en la víctima, solicitan números de tarjeta, claves bancarias o códigos de verificación que les permiten vaciar cuentas.
Este tipo de fraude —conocido genéricamente como phishing o vishing cuando se realiza por voz— se expandió en Argentina a lo largo de los últimos años y afecta especialmente a adultos mayores, que suelen ser la base de afiliados de obras sociales provinciales como el Insssep. La pandemia aceleró la digitalización de trámites y con ella la exposición a estas amenazas.
El dato que no siempre se tiene en cuenta es que los estafadores frecuentemente cuentan con información parcial real de la víctima —nombre, número de afiliado, datos de cobertura— lo que hace más creíble el engaño. Esa información puede obtenerse de filtraciones de bases de datos o de perfiles públicos en redes sociales, lo que dificulta la detección del fraude a tiempo.
El Insssep no especificó si hay denuncias formalizadas ni cuántos afiliados fueron afectados hasta el momento. La recomendación institucional es no brindar ningún dato sensible ante contactos no solicitados y comunicarse directamente con el organismo a través de sus canales oficiales para verificar cualquier gestión.
Ante una estafa de este tipo, el daño puede ser inmediato e irreversible: una vez transferido el dinero, la recuperación es extremadamente difícil. La alerta del Insssep es el primer paso, pero la efectividad del mensaje dependerá de que llegue justamente a quienes más riesgo corren: los afiliados mayores que menos acceso tienen a la información digital.















