
El aumento llega después de reclamos formales de los sectores uniformados y se implementa por decisión del Ejecutivo nacional.
El Gobierno nacional dispuso un incremento salarial del 12,22% para los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad del país. La medida fue anunciada este lunes y responde directamente a los reclamos que venían acumulando los sectores uniformados desde hace semanas.
El ajuste alcanza al personal del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y las fuerzas de seguridad federales. El porcentaje, 12,22%, fue definido por el Ejecutivo sin necesidad de pasar por negociaciones paritarias formales, ya que los uniformados no tienen derecho a huelga ni a sindicatos con poder de negociación colectiva plena.
El contexto es relevante: en los últimos meses, distintas voces dentro de las fuerzas venían expresando malestar por el deterioro del poder adquisitivo frente a la inflación acumulada. El reclamo no llegó a traducirse en medidas de fuerza visibles, pero sí generó presión interna que el Gobierno decidió atender antes de que escalara.
El dato que cambia la lectura es el timing: el aumento llega en un momento en que el salario mínimo vital y móvil está en disputa entre el Gobierno, los empresarios y la CGT, con números muy por debajo de lo que reclama el movimiento obrero. Que los uniformados reciban un 12,22% mientras los trabajadores en blanco negocian pisos de $437.000 o $468.000 marca una jerarquía de prioridades clara.
La decisión podría generar presión adicional de otros sectores estatales que también llevan meses reclamando mejoras. Es un escenario posible que gremios de la administración pública, docentes o fuerzas provinciales usen este antecedente como argumento en sus propias negociaciones. El Gobierno deberá manejar ese efecto cascada.
Por ahora, el incremento del 12,22% está confirmado y será aplicado a los haberes del personal uniformado. Es una señal política de que el Ejecutivo prefiere mantener a las fuerzas contentas antes que dejar crecer el descontento en un sector estratégico para la gobernabilidad.















