
El oficialismo busca reencauzar su estrategia legislativa después de un tropiezo en la Cámara alta que dejó al descubierto las tensiones internas y la necesidad de replantear prioridades parlamentarias. La mesa política, liderada por Karina Milei, volverá a reunirse para redefinir qué iniciativas son viables en lo que resta del año.
Según trascendió, el encuentro apunta a seleccionar los proyectos con mayores chances de prosperar y a evitar fricciones con los gobernadores aliados, cuyo respaldo resulta clave para sostener la agenda del Ejecutivo. El traspié en el Senado encendió señales de alerta sobre el nivel real de adhesión legislativa con el que cuenta el Gobierno.
El Poder Ejecutivo intenta mantener sintonía con los bloques provinciales, que en los últimos meses se han mostrado más exigentes a la hora de negociar apoyos. La reorientación de la agenda legislativa buscará priorizar temas en los que el arco opositor moderado pueda confluir con el oficialismo.
Lo que se defina en esta mesa tendrá impacto directo en el último tramo parlamentario del año, un período que el Gobierno no puede permitirse perder si quiere avanzar en reformas estructurales antes de las elecciones de medio término. La señal política que emita esta reunión será leída con atención por propios y ajenos.















