
La campaña «No más cataratas» atendió a pacientes sin obra social de distintas localidades del Chaco en la primera etapa de un programa que busca expandirse.
El Hospital Julio C. Perrando, el principal centro de salud pública del Chaco, completó la primera etapa de la campaña «No más cataratas» con 225 intervenciones quirúrgicas realizadas en apenas tres jornadas. Todos los pacientes operados pertenecen al sistema público, es decir, no tienen obra social ni prepaga, y provenían de distintos puntos de la provincia.
La catarata es una de las principales causas de ceguera evitable en el mundo y en Argentina. Se trata de una opacidad del cristalino que se corrige con una cirugía relativamente sencilla y de corta duración, pero que para quienes no tienen cobertura médica puede implicar años de espera en el sistema público o, directamente, la pérdida progresiva de la visión sin acceso a tratamiento.
El Perrando es el hospital de mayor complejidad de la provincia y recibe derivaciones de todo el territorio chaqueño. La decisión de organizar una campaña intensiva de cirugías en lugar de resolverlas en el ritmo habitual de la agenda quirúrgica responde a la magnitud de la lista de espera acumulada, aunque no se brindaron datos oficiales sobre cuántos pacientes siguen aguardando turno.
El número de 225 operaciones en tres días equivale a un promedio de 75 cirugías diarias, una cifra muy alta para un hospital público con los recursos estructurales que típicamente tiene el sistema de salud provincial. Eso sugiere un esfuerzo logístico considerable del equipo médico y administrativo, y también plantea preguntas sobre la sostenibilidad de ese ritmo más allá de las campañas puntuales.
La organización informó que la campaña continuará expandiéndose hacia otras etapas, aunque no se especificaron fechas ni localidades concretas para la próxima fase. Si el programa logra alcanzar a pacientes en el interior sin necesidad de que viajen a Resistencia, el impacto podría multiplicarse significativamente. Eso, por ahora, es un objetivo declarado, no un cronograma confirmado.
Doscientas veinticinco personas recuperaron o preservaron su visión en setenta y dos horas gracias a un sistema público que, cuando se organiza con foco, puede dar resultados concretos. La campaña es también un recordatorio de la magnitud de la demanda insatisfecha que existe en salud visual para los sectores sin cobertura en el interior del país.















