
Las autoridades migratorias de Estados Unidos confirmaron que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) llevará adelante operativos durante el partido Brasil vs. Noruega, que se disputa en Nueva Jersey por los octavos de final del Mundial 2026. La medida generó alarma entre comunidades inmigrantes y activistas de derechos civiles en el área metropolitana de Nueva York.
Según información oficial, los agentes no actuarán dentro de los estadios pero sí en los alrededores, donde se concentran miles de hinchas. Situaciones como documentación irregular o incidentes de orden público podrían derivar en detenciones. La política responde a directrices de la actual administración estadounidense, que mantiene una postura restrictiva en materia migratoria.
La decisión proyecta un debate más amplio sobre el uso de grandes eventos deportivos como contextos de control migratorio. Organizaciones de defensa de inmigrantes ya emitieron alertas para que las personas en situación irregular eviten las zonas de concentración de fanáticos, lo que podría afectar la asistencia de comunidades latinoamericanas al partido.















