
Las compras internacionales realizadas a través de sistemas de courier alcanzaron en junio un nivel sin precedentes en Argentina. Según un informe privado, las importaciones por esta vía crecieron un 74% en comparación con el mismo mes del año anterior, consolidando una tendencia que viene ganando fuerza desde la apertura del comercio exterior impulsada por el Gobierno nacional.
El fenómeno tiene un impacto directo en el mercado interno: la indumentaria y otros productos importados llegan al consumidor final a precios significativamente más bajos que los de los locales comerciales tradicionales. Los shoppings y centros comerciales expresaron su preocupación ante la competencia asimétrica, ya que los comercios locales deben afrontar costos laborales, alquileres e impuestos que encarecen sus precios.
De mantenerse esta tendencia, el debate sobre las reglas del juego del comercio minorista promete intensificarse. Cámaras empresariales del sector ya anticipan que podrían reclamar al Gobierno una revisión de los umbrales impositivos para las importaciones personales, en busca de equiparar condiciones de competencia.














