
La pobreza en Argentina registró un aumento en el primer trimestre del año, según surge del análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El incremento equivale a aproximadamente 600.000 nuevos pobres, un dato que refleja el impacto social del período de inestabilidad cambiaria y aceleración inflacionaria que atravesó el país en los primeros meses de 2026.
El contexto macroeconómico de ese trimestre estuvo marcado por una escalada de precios que erosionó el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables. Si bien el Gobierno sostiene que la economía se encuentra en una senda de recuperación, los datos sociales muestran que los efectos de la estabilización aún no se trasladan de manera uniforme a todos los segmentos de la población.
El informe reaviva el debate sobre la eficacia de las políticas sociales vigentes y la velocidad de la recuperación económica. Organizaciones sociales y sectores de la oposición ya utilizan los datos para cuestionar el rumbo del ajuste, mientras que desde el oficialismo se argumenta que los indicadores del segundo trimestre mostrarán una mejora sustancial.















