Las fuerzas de seguridad debieron intervenir para dispersar a un grupo de manifestantes que protagonizó incidentes violentos en las inmediaciones del Congreso de la Nación durante una protesta contra el proyecto de ley que se debatía en el Senado. Al menos 10 activistas fueron detenidos tras arrojar piedras y romper veredas en la zona.
Los disturbios se produjeron en la recta final de la manifestación, cuando un sector radicalizado de los presentes comenzó a generar destrozos. Los operativos policiales lograron alejar a los violentos del perímetro legislativo y restablecer el orden, aunque la tensión se mantuvo elevada durante varios minutos.
Los episodios de violencia en los alrededores del Congreso vuelven a poner en el centro del debate los límites de la protesta social y el accionar de las fuerzas de seguridad, en un contexto de creciente conflictividad política y social en el país.















