
La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a acelerarse durante julio y alcanzó el 2,9%, marcando una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Los datos, difundidos este viernes, encendieron señales de alerta sobre la dinámica de precios en uno de los distritos más relevantes del país y anticipan lo que podría mostrar el índice nacional.
Los principales impulsores del alza fueron los servicios, que treparon un 3,8%, y los precios estacionales, que registraron un salto del 10,9%. Este comportamiento refleja una presión sostenida sobre los rubros vinculados a educación, salud, turismo y esparcimiento, sectores que continúan ajustando tarifas de manera pronunciada.
El dato porteño funciona históricamente como un indicador adelantado del índice nacional. El INDEC dará a conocer la inflación del país el jueves 13 de agosto, y los economistas ya proyectan que el número podría superar las expectativas de los meses previos, en línea con la tendencia observada en el distrito capital.
El resultado pone presión adicional sobre el equipo económico nacional, que buscaba consolidar una senda de desaceleración inflacionaria. Las negociaciones paritarias y la actualización de tarifas de servicios públicos serán los factores clave que definirán si julio fue un tropiezo puntual o el inicio de una nueva ola de aumentos.















