
Miles de personas se movilizaron este viernes desde el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, hasta la Plaza de Mayo, en la tradicional peregrinación que cada año reclama trabajo, pan y justicia social. La CGT, las dos CTA y distintas organizaciones sociales confluyeron frente a la Casa Rosada bajo la consigna ‘Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo’, en una jornada que también incluyó un verdurazo frente al Congreso de la Nación.
Entre los dirigentes que se hicieron presentes estuvo Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros, quien aprovechó la ocasión para fijar posición sobre la política económica del gobierno nacional. El sindicalista también fue consultado por el escándalo que involucró a su hermano Facundo y a la novia de este, aunque prefirió no profundizar en el tema y derivó el foco hacia las demandas del mundo laboral y social.
Moyano se pronunció además en contra de la media sanción de la ley de propiedad privada que avanzó en el Congreso, calificándola como una amenaza para los sectores más vulnerables de la sociedad. Su declaración se sumó al clima de tensión política que rodea al oficialismo en una semana cargada de definiciones legislativas y protestas callejeras.
La marcha de San Cayetano, que se repite cada 7 de agosto desde hace décadas, mantiene su carácter simbólico como termómetro del malestar social. Este año, con los indicadores de empleo aún lejos de recuperarse plenamente, la convocatoria cobró especial relevancia y dejó en claro que la presión sindical sobre el gobierno lejos está de ceder.















