Este martes, el Palacio de Justicia de San Isidro volvió a convertirse en el epicentro de la atención mediática nacional con el inicio del segundo juicio oral para determinar las responsabilidades penales en el fallecimiento de Diego Armando Maradona. El proceso, que comenzó puntualmente a las 10:00 de la mañana, surge tras el escándalo que derivó en la anulación del debate anterior y la destitución de la jueza Julieta Makintach. Un nuevo tribunal, integrado por los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, tendrá la tarea de analizar si el equipo médico incurrió en un «homicidio simple con dolo eventual».
En el banquillo de los acusados se encuentran siete profesionales de la salud, incluyendo al neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov. La fiscalía, representada por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, sostiene que la internación domiciliaria en el country de Tigre fue «deficiente, temeraria y totalmente alejada de los estándares médicos mínimos». Según los fiscales, los acusados eran conscientes del riesgo de muerte del paciente y, pese a ello, no tomaron las medidas necesarias para evitar el desenlace fatal ocurrido en noviembre de 2020.

La jornada inaugural fue transmitida en vivo por la Suprema Corte Bonaerense, marcando el único momento del proceso que contará con este nivel de difusión pública. Durante los lineamientos de apertura, las defensas de los imputados reafirmaron su postura de inocencia. El abogado de Leopoldo Luque, por ejemplo, insistió en que su defendido no tenía el control total sobre la salud de Maradona y que el deceso se produjo por causas naturales inherentes a su cuadro cardiológico previo. «Queremos que se vea la verdad sin filtros», declaró la defensa a las puertas del tribunal.
El cronograma del juicio prevé la declaración de aproximadamente 90 testigos a lo largo de varios meses de audiencias. Los primeros testimonios estarán a cargo de los familiares directos: Dalma, Gianinna y Jana Maradona, junto a Verónica Ojeda, quienes han sido persistentes en su pedido de justicia y han denunciado sistemáticamente el entorno que rodeaba al astro del fútbol. Posteriormente, el tribunal escuchará a los peritos que participaron en la autopsia y en las juntas médicas, cuyos informes son piezas clave para determinar si hubo abandono de persona.
Socialmente, el caso ha movilizado a seguidores y agrupaciones que se congregaron en las inmediaciones del juzgado para exigir una condena ejemplar. La relevancia de este proceso no solo reside en la figura icónica de Maradona, sino también en el precedente legal que podría establecer sobre la responsabilidad de los profesionales de la salud en contextos de cuidados domiciliarios de alta complejidad. Para los expertos legales, el desafío del tribunal será discernir entre una posible mala praxis negligente y la figura del dolo eventual, que implica una intención indirecta de daño.
El cierre de esta primera etapa deja planteado un escenario de alta tensión jurídica. Se espera que las audiencias se realicen dos veces por semana, extendiéndose probablemente hasta finales de año. El impacto de la sentencia definitiva será profundo, marcando el fin de un largo proceso judicial que ha estado plagado de irregularidades y giros mediáticos. Mientras tanto, la mirada del mundo del deporte permanece fija en San Isidro, esperando que este nuevo debate finalmente esclarezca las circunstancias que rodearon las últimas horas del máximo ídolo popular argentino.














